BOLETÍN Nº 42
 


MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO

 

Ave María                                                                                  Milán 1 enero 2005           

                                  Año de la Eucaristía

 

A los Responsables Nacionales y Regionales del M.S.M.

 

Queridísimos:

Al comienzo del nuevo año, che se abre bajo el signo luminoso de la Eucaristía, estoy espiritualmente cerca de vosotros para expresaros mi afectuoso deseo de paz.

En estos tiempos de la gran tribulación, en el cual los sufrimientos aumentan  para todos, porque vivimos las horas de las tinieblas y del fuerte poder que Satanás ejercita  sobre la humanidad que se ha vuelto pagana, víctima del ateismo práctico, del materialismo y la Ley de Dios viene individual y socialmente violada y pisoteada, es para nosotros motivo de alegría y de gran esperanza la certeza  de que Jesús permanece con nosotros, realmente presente en el Sacramento de la Eucaristía.

Mane nobiscum Domine: Permanece con nosotros Señor

Por esto el Santo Padre Juan Pablo II  ha establecido que el tiempo entre octubre   del 2004 y octubre del 2005    se viva como el Año de la Eucaristía.

Nosotros, los del Movimiento Sacerdotal Mariano, estamos particularmente contentos  al acoger la invitación del Papa y por reunirnos con María en los cenáculos de amor, de adoración y de reparación a Jesús presente en el Sacramento de la Eucaristía.

Durante el año 2004 he podido participar en los Cenáculos Regionales de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Perú, Italia, España, Eslovenia, Austria, Alemania y Portugal.

He visitado 105 ciudades, con 60 vuelos de avión y he presidido  136 cenáculos, a los que han participado 65 obispos, 1900 sacerdotes y 450 000 fieles.

En los Ejercicios Espirituales de Collevalenza, bajo forma de     un continuo Cenáculo, han participado 1 Cardenal, 24 Arzobispos y Obispos y cerca de 300 sacerdotes de los cinco continentes.

Me encuentro muy unido a vuestro compromiso por el Movimiento Sacerdotal Mariano, en el difusión de los Cenáculos entre los sacerdotes y fieles, particularmente en los Cenáculos familiares.

Para daros un signo de mi espiritual unidad, he aceptado la idea de transcribir                   desde los cassetttes grabados las cuatro meditaciones presentadas por mi durante los Ejercicios Espirituales en Collevalenza, del 29 de junio al 5 de julio del 2004, y de y de recogerlas en un fascículo. Sirven para hacer comprender en profundidad el espíritu de estas Obra de la Virgen, que ahora debe ser conocida porque han llegado los tiempos de nuestro testimonio público.

Especialmente me encuentro cercano a vosotros en estos momentos de grandes dificultades que estáis viviendo: Algunos están sufriendo males incurables, otros de sufrimientos espirituales y morales. ¡ Qué verdad es que el Corazón Inmaculado de María es el altar sobre el cual somos inmolados como víctimas para la salvación del mundo!

 

Confío a la Voluntad del Señor y al Diseño del Corazón Inmaculado la realización del programa de Cenáculos que he preparado para este año.

 

1)    EJERCICIOS ESPIRITUALES

En Collevalenza, desde el 26 de junio al 2 de julio, en el Santuario del Amor Misericordioso, se desarrollarán los Ejercicios Espirituales para los obispos y sacerdotes del M.S.M. de Europa, América, Africa, Asia y Oceanía.

Os comunico:

A)    Habrá puesto para todos en la misma Casa. Se admiten pocos fieles y solo los que tengan responsabilidad en el M.S.M.

B)    Invito a los sacerdotes a llevar intenciones libres de Santas Misas para ofrecer  una ayuda fraterna a quien se encuentra en dificultad para cubrir los gastos;

C)    Para todas las informaciones e inscripciones ponerse en contacto, como siempre, con el P. Florio Quercia S.J. Vía Fagiuoli  1    57125  Livorno .

     Tel y fax (0039) 0586 211082. Móvil (0039) 3336322248.  E Mail         querciaflorio@tiscali.it

 

2)   CENÁCULOS REGIONALES FUERA DE ITALIA

 

Mis  precarias condiciones de salud y el peso de la edad por desgracia no me permiten aceptar los invitaciones calurosas que recibo para participar en los Cenáculos de Oceanía. Africa, Asía y Norte América.

Sin embargo me propongo ir, desde el 13 de enero al 22 de marzo, a Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia,  Perú; El 25 de junio a Eslovenia; del 28 de agosto al 4 de septiembre  a la República Checa; del 4 al 11 de septiembre a Eslovaquia; del 12 al 19 de septiembre a Hungría; del 20 al 25 de septiembre a Croacia; del 26 al 28 de septiembre  a Eslovenia; del 8 al 22 de octubre a Irlanda y  Gran Bretaña

 

3)   CENÁCULOS REGIONALES EN ITALIA

 

7 abril en BOLOGNA, Emilia Romagna       5 de Mayo en GENOVA,Liguria

12 abril  en FLORENCIA,Toscana                13 mayo en CARAVAGGIO Lombardía 

14 abril en COLLEVALENZA, Umbría      17 mayo en TURIN, Piamonte

19 abril   en SAN GABRIELE, Abruzzo     31 mayo en SAN VITO,Friuli,Ven-Giulia

21 abril  en ROMA, Lazio                   2 Junio en PADUA, Veneto

27 abril en TRANI, Puglia                             9 junio en LORETO, Marcas.

29 abril en POMPEYA, Campania

 

4)   APÓSTOLES DE AMOR

Tenemos que amar y comunicar a todos un gran amor a Jesús, realmente presente en la Eucaristía con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.

 

“En la Eucaristía Jesús está realmente presente con su Cuerpo, con su sangre, con su Alma y con su Divinidad. En la Eucaris­tía está realmente presente Jesucristo, el Hijo de Dios, aquel Dios a quien Yo he visto en Él en todo momento de su vida terrena, aunque estuviera escondido bajo el velo de una natu­raleza frágil y débil, que se desarrollaba a través del ritmo del tiempo y de su crecimiento humano.

Con un acto continuo de fe en mi hijo Jesús siempre veía a mi Dios, y con un profundo amor lo adoraba “ ( A los sacerdotes hijos predilectos de la Virgen 21 agosto 1987 )

 

 

 

          “ Todas estas dimensiones de la Eucaristía se resumen en un aspecto que más que los otros, pone a prueba nuestra fe: es el misterio de la presencia real. Con toda la tradición de la Iglesia, nosotros creemos que,   bajos las especies eucarísticas, está realmente presente Jesús” ( Juan Pablo II, Mane nobiscum Domine,16 )

 

 

“ El Verbo del Padre, Dios creador, Omnipotente y Omnisciente, ha querido revestirse de debilidad y se ha impuesto los lími­tes del tiempo, ha asumido la fragilidad de la naturaleza hu­mana y ha nacido de Mí. Como cualquier niño ha experimentado todas las necesidades.

Cuántas veces, mientras le besaba con ternura de madre le decía: “Y sin embargo ¡Tú eres el beso eterno de Padre!” Y mien­tras le acariciaba, pensaba: “Tú eres la divina caricia, que hace felices a las almas”. Mientras le ponía su ropita susu­rraba: “Tú eres quien viste de flores la Tierra y de as­tros el inmenso univer­so”. Y mientras le alimentaba, le can­taba: “Eres Tú quien pro­vee de alimento a todo vivie­n­te”. Cuando le decía con amor materno: “¡Hijo mío!”, adorándole con el alma, le invocaba: “Tú eres el Hijo del Padre, su eterno Uni­gé­nito, su Palabra viviente...” ( 2 Feb 1983 “

 

La presencia de Jesús en el tabernáculo ha de ser como un polo de atracción para un número cada vez mayor de almas enamoradas de Él, capaces de estar largo tiempo como escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón. «¡Gustad y ved qué bueno es el Señor¡» .(Juan Pablo II, Mane nobiscum Domine, 18 )

Id ante el Tabernáculo para establecer con Jesús una relación de vida simple y cotidiana.

Con la misma naturalidad con que buscáis a un amigo, os fiáis de las personas que os son queridas, y sentís la necesidad de los amigos que os ayudan, id así también ante el Tabernáculo en busca de Jesús.

Haced de Jesús el amigo más querido, la persona de más con­fianza, la más deseada y amada.

<%2>Expresad vuestro amor a Jesús; repetídselo con frecuencia porque sólo esto es lo que le contenta inmensamente, le con­suela de todas las ingratitudes, le recompensa de todas las traiciones:<%0> “Jesús, Tú eres nuestro amor; Tú eres nuestro úni­co gran amigo; Jesús, nosotros te amamos; nosotros estamos enamorados de Ti.”

De hecho, la presencia de Cristo en la Eucaristía tiene, so­bre todo, la función de haceros crecer en una experiencia de  verdadera comunión de amor con Él. ( 21 agosto 1987)

 

 

5)   APÓSTOLES DE ADORACIÓN

 

La adoración eucarística fuera de la Misa debe ser durante este año un

objetivo especial para las comunidades religiosas y parroquiales.

Postrémonos largo rato ante Jesús presente en la Eucaristía, reparando con nuestra fe y nuestro amor los descuidos, los olvidos e incluso los

ultrajes que nuestro Salvador padece en tantas partes del mundo.

Profundicemos nuestra contemplación personal y comunitaria en la

adoración, con la ayuda de reflexiones y plegarias centradas siempre en la Palabra de Dios y en la experiencia de tantos místicos antiguos y recientes. .(Juan Pablo II, Mane nobiscum Domine, 18 )

 

 

“Con un acto continuo de fe en mi hijo Jesús siempre veía a mi Dios, y con un profundo amor lo adoraba.

Lo adoraba cuando aún estaba escondido en mi seno virginal como un pequeño capullo, y lo amaba, lo nutría, lo hacía cre­cer dándole mi misma carne y sangre

 Lo adoraba después de su nacimiento, contemplándole en el pesebre de una gruta pobre y destartalada.

Adoraba a mi Dios en el niño Jesús, que crecía; en el joven inclinado sobre el trabajo de cada día; en el Mesías, que cum­plía su pública misión.

Lo adoraba cuando era desdeñado y rechazado, cuando era tra­icionado, abandonado de los Suyos y negado.

Lo adoraba cuando era condenado y vilipendiado, cuando era flagelado y coronado de espinas, cuando era conducido al patí­bulo y crucificado.

Lo adoraba bajo la Cruz, en acto de inefable padecer, y mien­tras era conducido al sepulcro y depositado en su tumba.

Lo adoraba después de su resurrección cuando, lo primero, se me apareció en el esplendor de su cuerpo glorioso y en la luz de su Divinidad.” (21 Agosto 1987)

 

Pido que se vuelvan de nuevo a hacer, por doquier, las horas santas de adoración ante Jesús expuesto en el Santísimo Sacra­mento.

Deseo que se aumente el homenaje de amor hacia la Eucaristía, y que se haga manifiesto, incluso a través de signos sensi­bles, pero tan indicativos de vues­tra pie­dad.

Rodead a Jesús Eucarístico de luces y de flores; envolvedlo en delicada atención; acercaos a Él con gestos profundos de genu­flexión y de adoración.

¡Si supieseis cómo os ama Jesús Eucarístico, cómo una pequeña muestra de vuestro amor le llena de gozo y de consuelo! ( 21 Agosto 1987 )

“Corresponde a los Pastores animar, incluso con el testimonio personal, el culto eucarístico, particularmente la exposición del Santísimo Sacramento y la adoración de Cristo presente bajo las especies eucarísticas.
Es hermoso estar con Él y, reclinados sobre su pecho como el discípulo predilecto (cf. Jn 13, 25), palpar el amor infinito de su corazón. Si el cristianismo ha de distinguirse en nuestro tiempo sobre todo por el «arte de la oración»,48 ¿cómo no sentir una renovada necesidad de estar largos ratos en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor, ante Cristo presente en el Santísimo Sacramento? ¡Cuántas veces, mis queridos hermanos y hermanas, he hecho esta experiencia y en ella he encontrado fuerza, consuelo y apoyo!” ( Juan Pablo II, Ecclesia de Eucaristía, 25 )

 

 

6)   APÓSTOLES DE REPARACIÓN

 

“ Permanezcamos postrados largo tiempo delante de Jesús presente en la Eucaristía, reparando, con nuestra fe y nuestro amor, los descuidos, los olvidos, e incluso los ultrajes que nuestro Salvador tiene que sufrir en muchos lugares del mundo” ( Juan Pablo II, Mane nobiscum Domine, 18)

 

“ Jesús hoy en el Tabernáculo está rodeado de tanto vacío, de tanto abandono, de tanta ingratitud.

Jesús hoy vive rodeado del vacío formado especialmente por vosotros Sacerdotes que, en vuestra acción apostólica, giráis a menudo inútilmente y muy en la periferia, yendo a las cosas menos importantes y más secundarias, olvidando que el centro de vuestra jornada sacerdotal debe estar aquí, delante del Taber­ná­culo, donde Jesús se halla presente y se guarda sobre todo por vosotros.

Está rodeado también de la indiferencia de tantos hijos míos, que viven como si Él no existiera, y, cuando entran en la Iglesia para las funciones litúrgicas, no se percatan de Su divina y real presencia entre vosotros. Con frecuencia Jesús Eucarístico es puesto en un rincón perdido, cuando debe ser colocado en el centro de la Iglesia y en el centro de vuestras reuniones eclesia­les, porque la Igle­sia  es Su Templo, que ha sido construido en primer lugar para Él y des­pués para vosotros.

Pero están sobre todo los sacrilegios que forman hoy, en torno a mi Corazón Inmaculado, una dolorosa corona de espi­nas.

En estos tiempos ¡cuántas comuniones y cuántos sacri­legios se cometen! Se puede decir que hoy ya no hay una celebra­ción eucarística en la que no se hagan comuniones sacríle­gas. ¡Si vie­rais con mis propios ojos cuán grande es esta plaga, que ha contami­nado a toda la Iglesia y la paraliza, la detiene, la hace impura y tan enferma!

Si vierais con mis ojos, también vosotros derramaríais Conmi­go lágrimas copiosas.” ( 8 agosto 1986)

“ Entonces, mis predilectos e hijos consagrados a mi Corazón Inmaculado, sed hoy una fuerte llamada a pleno retorno de la Iglesia militante a Jesús presente en la Eucaristía. Porque sólo allí está la fuente de agua viva, que purificará su aridez y renovará el desierto  a que ha sido reducida; sólo allí está el secreto de la vida, que abrirá para  Ella un segundo Pentecostés de gracia y de luz; sólo allí está la fuente de su renovada santidad: Jesús en la Eucaristía” ( 4 agosto 1986 )

“A través de vosotros, quiero que el culto eucarístico vuelva a florecer en toda la Iglesia de manera cada vez más intensa.

Debe cesar ya esta profunda crisis de piedad hacia la Euca­ris­tía, que ha contaminado a toda la Iglesia, y que ha sido la raíz de tan gran infidelidad, y de la difusión de una tan vas­ta apostasía.

Ahora, vuestra Madre Celeste quiere llevar a Jesús, presente en la Eucaristía, un número cada vez mayor de hijos, porque estos son los tiempos en que Jesús Eucarístico debe ser adora­do, amado, agradecido y glorificado por todos.  ( 21 agosto 1987 )

Por esto propongo que en los Cenáculos del Movimiento Sacerdotal Mariano, que se celebren este año, sea recitado el Santo Rosario delante del Santísimo Sacramento solemnemente expuesto en el altar, para seguir cuanto el Papa nos ha indicado: “El Rosario mismo, considerado en su sentido profundo, bíblico y cristocéntrico, que he recomendado en la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, puede ser una ayuda adecuada para la contemplación eucarística, hecha según la escuela de María y en su compañía” ( Juan Pablo II, Mane nobiscum Domine, 18)

 

 

7)   APÓSTOLES DEL REINO EUCARISTICO DE JESÚS

 

Al mismo tiempo, mientras actualiza el pasado, la Eucaristía nos proyecta hacia el futuro de la última venida de Cristo, al final de la historia. Este aspecto «escatológico» da al Sacramento eucarístico un dinamismo que abre al camino cristiano el paso a la esperanza. ( Juan Pablo II, Mane nobiscum Domine, 18)

 

“ Mi Corazón Inmaculado triunfará en el más grande triunfo de Jesús, que llevará al mundo  su glorioso reino de amor, de justicia, de paz y hará nuevas todas las cosas. Abrid los corazones a la esperanza.  Abrid las puertas a Cristo que viene a vosotros en la gloria. Vivid  el momento trepidante de este segundo Adviento” ( 31 diciembre 1997 )

 

“Porque en la Eucaristía, Jesús está realmente presente, per­manece siempre con vosotros; y esta presencia se hará cada vez más fuerte, resplandecerá sobre el mundo como un sol, y seña­lará el comienzo de la nueva era.

La venida del Reino glorioso de Cristo coincidirá con el ma­yor esplendor de la Euca­ristía.

Cristo instaurará su Reino glorioso con el triunfo universal de su Reino Eucarístico, que se desarrollará con toda su po­tencia y tendrá la capacidad de cambiar los corazones, las almas, las personas, las familias, la sociedad, la misma es­tructura del mundo.

Cuando haya instaurado su Reino Eucarístico, Jesús os condu­cirá a gozar de esta su habitual presencia, que sentiréis de manera nueva y extraordinaria, y os llevará a experimentar un segundo, renovado y más bello Paraíso terrenal”.( 21 agosto 1987 )

“  Mirando hacia el futuro, esperamos confiados el alba de un nuevo Día…Cuantos  trabajan en la vanguardia de la Iglesia son como los centinelas  en las murallas de la ciudad de Dios, a los que nosotros preguntamos: “ Centinela,¿ cuánto queda de la noche ’?, recibiendo la respuesta: “ ¿ Escuchas?  Tus centinelas alzan la voz, juntos gritan de alegría, porque ven con sus ojos  el retorno del Señor a Sión”… María, la Estrella de la Mañana, nos ayude a repetir, cor ardor siempre nuevo, el FIAT al diseño de salvación del Padre, para que todos los pueblos y todas las lenguas puedan ver su Gloria” ( Juan Pablo II, 23 mayo 1999 )

En el Corazón Inmaculado de María digamos con ardor nuestro SI al diseño de salvación del Padre, que se realiza en su Hijo Unigénito, encarnado, muerto sobre la cruz y resucitado, porque El es el Viviente, es el Dios con Nosotros, El sólo es nuestro Redentor, sólo El es nuestro Salvador.

Frente a la insidia peligrosa de la globalización, que tiende a igualar a todas las religiones, en estos tiempos la Iglesia debe proclamar a todo el mundo, con la valentía y la fuerza de su testimonio hasta el derramamiento de  su sangre, lo que S. Pedro anunciaba delante del Sanedrín:”  En ningún otro hay salvación;  pues no se nos ha dado bajo el cielo otro  Nombre en el que esté establecido que podamos ser salvados sino en JESUCRISTO” ( At.4.12 )

Jesús es el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin, el Alfa y el Omega, la estrella luminosa de la Mañana, que nos conduce a vivir el nuevo Día, esperado y preparado por tanto sufrimiento.

 

“ Sed los Apóstoles de los últimos tiempos porque debéis anunciar el cercano retorno de Jesús en gloria, que introducirá la humanidad en los tiempos nuevos, en los que finalmente se verán los nuevos cielos y la tierra nueva. Proclamad a todos su cercano retorno: maranathá: ¡VEN SEÑOR JESUS» ( 8 diciembre 1994)

 

Pongámonos, sobre todo, a la escucha de María Santísima, en quien el Misterio eucarístico se muestra, más que en ningún otro, como misterio de luz. Mirándola a ella conocemos la fuerza trasformadora que tiene la Eucaristía. En ella vemos el mundo renovado por el amor. Al contemplarla asunta al cielo en alma y cuerpo vemos un resquicio del «cielo nuevo» y de la «tierra nueva» que se abrirán ante nuestros ojos con la segunda venida de Cristo. La Eucaristía es ya aquí, en la tierra, su prenda y, en cierto modo, su anticipación: «VEN SEÑOR JESUS!» (Ap 22, 20). ( Juan Pablo II Ecclesia de Eucaristía, 62)

 

 

Confío a vosotros, que sois los Responsables, la tarea de dar a conocer a todos los que pertenecen al Movimiento Sacerdotal Mariano, para que llegue a ellos mi afectuoso saludo, con mi bendición sacerdotal.

Espero una respuesta que me comunique vuestras noticias.

En el Corazón Inmaculado de María

 

             Vuestro Pequeño hermano

 

                              Dn Esteban Gobbi     





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